Oviedo, 03/12/07
Un oso pardo (Ursus arctos) de aproximadamente un año de edad apareció muerto el pasado día 1 de diciembre en el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, en la montaña palentina.
Lo encontraron unos cazadores a pocos kilómetros del lugar donde el pasado agosto se encontró otro oso envenenado.
Fuentes Carrionas y Fuente Cobre es un parque natural incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y alberga un pequeño núcleo de osos pardos (20-25 ejemplares) en una situación crítica.
Agentes del Seprona, personal de la Junta y guardas han rastreado la zona, muy cerca de la localidad de Resoba, en busca de más restos para precisar las características del animal y las causas de su muerte. Los restos del oso serán enviados al laboratorio especializado en animales silvestres que la Junta de Castilla y León tiene en Burgos.
En los últimos siete años han aparecido seis osos envenenados o muertos por disparos, a los que habría que añadir el ejemplar de ayer. El uso ilegal de veneno es uno de los principales peligros a los que se enfrentan los osos de la Cordillera. La zona donde se encontraron los dos últimos osos concentra la mayoría de las muertes por veneno o disparo de los últimos años.
La Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica solicitó el pasado mes de septiembre a la Junta de Castilla y León la suspensión de la caza en la reserva de Fuentes Carrionas por considerar que la muerte de ejemplares en la zona está relacionada con la caza y el veneno.
Para la plataforma, «la aparición de ejemplares de oso pardo envenenados dentro de los límites de dicha reserva y de forma recurrente en los últimos años: Triollo (17 de junio de 2001), Polentinos (23 de septiembre de 2005), Polentinos (11 de agosto de 2007) evidencia el uso de veneno en este espacio».
Fuente: La Nueva España