Valencia, abril 2008.
La ardilla gris (Sciurus aureogaser) es una especie exótica procedente de Norteamérica. Como otras muchas especies ha sido introducida en la Península Ibérica como mascota y como era de esperar empiezan a encontrarse ejemplares sueltos, escapados de sus jaulas o abandonados por sus dueños.
En otros países europeos como el Reino Unido e Italia esta especie invasora ha creado graves problemas ecológicos y económicos al convertirse en una plaga que ha desplazado a la ardilla roja autóctona (Sciurus vulgaris) hasta casi hacerla desaparecer.
El día 8 de abril, técnicos de Sanidad Animal del Ayuntamiento de Valencia capturaron en una céntrica calle de la ciudad una ardilla gris que estaba siendo perseguida por un grupo de gaviotas patiamarillas.
Las ardillas, al igual que otros animales exóticos, se ha convertido en una mascota que se vende de forma habitual en establecimientos y a través de Internet como mascota. Sin embargo, son animales muy activos y nerviosos, que necesitan amplios espacios en libertad y no se adaptan a la vida en cautividad. Son poco dóciles y a menudo agresivas. Por ello son a menudo abandonadas por los dueños que descubren que no es el animal-peluche que esperaban.
Pueden contagiar enfermedades o parásitos a otros animales, salvajes o
domésticos, lo que se suma a otros problemas que son capaces de causar
en los ecosistemas en los que se instalan.
La ardilla gris americana se suma así, a otras especies exóticas que se
han encontrado en la ciudad. En 2006, por ejemplo, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil intervino 70
animales exóticos, entre los que se encontraban cotorras de vientre rojo, un tapolín de Angola y una falsa coral.
El centro de Adopción de Animales de Valencia registró 715 entradas en el primer trimestre de 2008, principalmente perros y gatos pero también otras especies no domésticas.
Capturan a la ardilla atacada por las gaviotas en l´Eixample
La ardilla del Ensanche, capturada