Toro. Lunes 29 de octubre de 2007.
Los cazadores de Toro están muy preocupados. En las dos primeras jornadas cinegéticas han recogido decenas de liebres muertas, sobre todo en los viñedos. El presidente de la sociedad local, Luis Martínez, estima que «ya se ha muerto la mitad de la población de liebres, es un auténtico desastre». Aunque no se conocen las causas exactas de la mortandad, cree que tiene relación directa con la clorofacinona, un anticoagulante que, en pastillas o como envoltorio de grano de cereal, ha sido esparcido por el campo para combatir la plaga de topillos. «Estamos convencidos de que las liebres se han envenenado, se están envenenando porque el grano sigue ahí. Los cadáveres aparecen donde más se ha tratado contra la plaga, eso no puede ser una casualidad».
«La campaña cinegética ha empezado muy bien en perdiz, mejor que en los últimos años; normal en conejos y mal en liebres». Así resume el inicio de la temporada de caza Luis Martínez, presidente de la sociedad de cazadores del coto de Toro, el más grande de la provincia. Cuando se le pregunta sobre los motivos de que cada vez se vean menos "rabonas", lo tiene muy claro: «Es el veneno, estamos convencidos de que los numerosos ejemplares muertos que hemos encontrado en las últimas semanas han comido veneno contra el topillo. Los cadáveres aparecen sobre todo en los viñedos, donde más se ha tratado, con pastillas y con grano, en tubos y con muy poca protección».
El presidente de los cazadores de Toro estima que «ya se ha muerto la mitad de la población de liebres, esto es un desastre, y lo peor es que no sabemos cuando va a parar la mortandad. Los galgueros se aburren porque no ven carreras y los cazadores de escopeta encuentran a los animales muertos junto a las cepas».Aunque han sido «decenas y decenas» los animales muertos, los directivos del coto aún no han enviado ninguno a analizar. «Lo hicimos hace tiempo, cuando la tularemia, pero ahora no. Damos por hecho que la culpa la tiene el veneno», contesta Luis Martínez cuando se le inquiere al respecto.
El término de Toro es, de todos los de la provincia, seguramente en el que más anticoagulante se ha aplicado debido a que los daños del topillo han sido muy importantes, sobre todo en los viñedos. «Aquí se ha esparcido mucho veneno, lo ves ahora, ahí sobre el terreno, aunque hubo gente que lo colocó dentro de tubos, los animales han hurgado y está ahí, al exterior, sin ningún tipo de protección. Nos tememos que la mortandad de animales va a continuar. Si alguien no retira el producto no sé que va a ocurrir».
Al margen de la escasez de "rabonas", la campaña cinegética está transcurriendo «bastante bien» en palabras de Luis Martínez. «Se ven muchas perdices, como hace muchos años. Las expectativas creadas se están cumpliendo con creces y los cazadores acaban las jornadas cinegéticas muy satisfechos porque al menos ven "patirrojas", algo que en los últimos tiempos no había ocurrido».
Curiosamente, si la causa de la muerte de liebres parece que está relacionada con con el anticoagulante aplicado contra los topillos, el incremento de la población de perdices también tendría que ver con los roedores. Los expertos consideran que las polladas son más abundantes precisamente porque animales como el zorro o las rapaces han perjudicado menos a las especies cinegéticas. «Ha habido mucha comida fácil en el campo. Lo hemos tenido todo lleno de topillos y eso ha preservarlo a otras especies».
Lo que sí ha mermado respecto a las últimas campañas es la población de conejos. Al parecer, esta circunstancia tiene que ver con los brotes de mixomatosis que se detectaron a principios de verano y también con algún foco de la enfermedad conocida como hemorrágica vírica. En el campo se ven ahora muchas crías por lo que los cazadores creen que puede haber más conejos cazables al final de la campaña que en la actualidad.
Fuente: La opinión de Zamora
Comentarios
Relacionan la muerte de liebres con el veneno para topillos
Viernes, 9 de Noviembre de 2007.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga la aparición de hasta 26 liebres muertas y localizadas en pocas horas por la mañana, esparcidas por tierras, viñedos y sembrados dentro de los límites del coto de caza de Toro (Zamora), en el paraje de El Pago, donde se celebraba el Campeonato de España de Cetrería, según publica en su edición de ayer La Opinión de Zamora.
Los participantes en la actividad deportiva fueron quienes dieron la voz de alarma cuando empezaron a descubrir los animales muertos, circunstancia que obligó a cambiar el escenario de algunas pruebas. Agentes del Seprona tomaron muestras, que se trasladaron al Centro de Recuperación de Aves de Villaralbo (Zamora) y, desde allí, al laboratorio de Sanidad Animal de la Junta en León, con el fin de determinar las causas de la muerte. La Federación de Caza responsabilizó a la Consejería de Agricultura y Ganadería de la distribución «sin control» de la clorofacinona, veneno usado contra la plaga de topillos, que según la Federación es la causa «más probable» de la muerte de los animales por ingestión de grano de trigo y cebada tratado con la sustancia tóxica.
Aunque al inicio de la temporada cinegética ya se avistaron liebres presuntamente envenenadas, la densidad encontrada ayer sorprendió a los asistentes al Campeonato de España de Cetrería. «En una tierra perdida aparecieron seis o siete liebres», comentó uno de los asistentes a la competición. Fuentes de la Federación aseguran que luchan contra las malas prácticas agrícolas desde hace 30 años, «contra los malos agricultores que echan veneno en el campo y ahora ha sido la propia Junta de Castilla y León la que lo ha repartido sin control», siempre según el citado rotativo
Topillos
El colectivo de cazadores admite que era necesario tomar medidas para combatir la plaga de topillos que tanto daño ha ocasionado en las cosechas, y muy probablemente a las siembras, ya que no se ha erradicado. Ayer mismo, según varias fuentes, «no era difícil ver corretear a los roedores por los terrenos de labor». Sin embargo, la Federación denuncia que «se tenía que haber combatido la plaga llevando un control, con la presencia de los guardas».
Denuncia de los cazadores
La Federación de Caza de Zamora anunció acciones contra la consejería de Agricultura «porque es una barbaridad lo que se ha hecho», y adelantó que algunos cazadores encargarán sus propios análisis para lo que se llevarán muestras de liebres muertas al laboratorio de referencia de Zaragoza.
Fuente: El Diario de León
Cazadores y técnicos remiten muestras de liebres muertas a la UM
Toro. Lunes 05 de noviembre de 2007
Hasta medio centenar de liebres muertas han aparecido durante el fin de semana en las inmediaciones de Toro en un hecho sin precedentes recientes que los cazadores atribuyen, casi con plena seguridad, a la distribución de veneno para combatir la plaga de topillos. Si el sábado fue casi una treintena de cadáveres los que aparecieron esparcidos por sembrados, rastrojos y viñedos, ayer prosiguió el goteo hasta superar el medio centenar. Así lo confirmaba a este diario Fermín Pérez, juez nacional de recorridos de caza, que participaba en el Campeonato de España de Cetrería celebrado durante el fin de semana en el paraje de El Pago, en Toro. «Hay que tener mucha precaución, pero para mí que esto lo ha ocasionado el veneno».
Responsables de la organización y del coto de caza decidieron ayer remitir muestras de liebres muertas al laboratorio de la Universidad de Murcia con el fin de determinar la causa de muerte de tantos ejemplares. Además se han tomado testigos de la clorofacinona mezclada con granos de trigo y cebada para completar la investigación y llegar a determinar el origen de la elevada mortandad de liebres.
«Esperamos tener algún resultado esta misma semana». Luis Martínez, presidente de la Sociedad de Cazadores de Toro, considera «necesario» llegar «hasta el final y sabe qué está pasando. Esto es un desastre. Ayer (por el sábado) en menos de una hora encontramos diez liebres muertas». Este cazador se ha mostrado cauto a la hora de determinar las causas de la muerte de las liebres, aunque asegura que si se llega a determinar que es el veneno aplicado para combatir la plaga de topillos «vamos a presentar denuncias».
Por su parte, José Antonio Prada, delegado de la Federación de Caza en Zamora, contactará esta misma semana con el representante regional, Luis Ciria, «para ver que medidas tomamos ante esta situación». Prada no descarta protestas y movilizaciones, además de solicitar una entrevista con la consejera de Agricultura, Silvia Clemente, «para que nos de explicaciones de por qué se ha envenenado de esta forma el campo. Se podían haber adoptado otras soluciones para matar a los topillos».
La Federación de Caza de Castilla y León ya advirtió al inicio de la temporada de las repercusiones que podría tener el uso de la clorofacinona para las especies cinegéticas, cargando las responsabilidades contra la consejera de Agricultura por autorizar el uso del producto tóxico en los campos.
El Seprona de la Guardia Civil de Zamora investiga la muerte de las liebres y se han remitido muestras a los laboratorios oficiales.
Fuente: La opinión de Zamora