Mapaches en el Parque del Sureste

Madrid. 08/XI/07

Decenas de mapaches abandonados campan desde hace un año por el Parque Regional del Sureste y amenazan con extenderse a otros zonas verdes de la región, "lo que está creando una gran preocupación por parte de los vecinos de la zona y de las autoridades del parque, al tratarse de un animal exótico, agresivo, y que desplaza a otras especies autóctonas", según ha informado el colectivo ecologista El Soto.

El portavoz de esta organización, Antonio Martínez, ha informado que la población de mapaches ronda los 50 ó 60 ejemplares, y habitan sobre todo en las riberas donde confluyen los ríos Manzanares y el Jarama y la zona de Velilla de San Antonio. Lo mismo han asegurado desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid que ha indicado haber capturado 15 mapaches en el Parque Regional del Sureste durante este verano. El departamento que dirige Beatriz Elorriga advirtió la presencia de estos mamíferos en el verano de 2006 al observar varias huellas mientras realizaban un estudio sobre nutrias. Este hecho propició el muestreo y el seguimiento de este animal exótico y en el mes de julio una campaña de captura, que terminó con 15 mapaches apresados que fueron llevados al Centro de Fauna Herida de Buitrago de Lozoya para estudiar la consanguineidad de los especímenes y así determinar si proceden de familias distintas. Actualmente hay en marcha una nueva campaña para controlar una especie invasora, que desplaza a otros animales autóctonos de la zona, según han destacado fuentes de la Consejería. Han hecho un llamamiento para concienciar a los ciudadanos de que no se hagan cargo de un animal que luego no puedan atender.

El mapache es un pariente americano de los pandas y los osos, pero de menor tamaño. Es una animal muy adaptable, encontrándose desde en bosques nórdicos de coníferas hasta pantanos tropicales. Es omnívoro y puede vivir cerca del hombre, incluso dentro de pueblos y ciudades. Consumen carroña, pequeños animales, huevos, etc. Es una especie que se adaptan fácilmente a nuevos ecosistemas, e incluso se les puede ver rebuscar entre las basuras.

Martínez ha asegurado que estos animales exóticos proceden de una tienda que los vende en la zona, y son abandonados por sus propietarios cuando se hacen adultos. "De pequeños son muy monos, parecen gremlins, pero cuando se hacen mayores son muy agresivos, necesitan mucho cuidado y alimentación y sacan sus garras a la mínima".

Según los datos de la organización ecologista, la llegada de los mapaches se produjo hace algo más de un año con la introducción de una pareja "pero debido a su alta reproducción y a otros posibles abandonos, su número ya alcanza varias decenas, como así lo atestiguan las huellas encontradas". El problema es que en el Parque del Sureste apenas tienen depredadores. "De momento, no están ocasionando destrozos, aunque vemos que están desplazando a especies como la nutria. Aún no se ha convertido en una plaga, ya que se une a la abundancia en la zona de otros animales exóticos introducidos como visones, turones, cotorras, y peces como percasones y raptors", ha dicho el portavoz de El Soto.

Fuente: Madrid Diario.es

Comentarios

Segunda fase para cazar al mapache

MADRID. Los técnicos del Parque Regional del Sureste andan desde hace algo más de un año atareados por la presencia de mapaches en la zona, un animal originario de Norteamérica.

El comercio de especies exóticas en nuestro país es constante. En el caso del mapache, las familias se encandilan con su aspecto de animal de peluche, su cola anillada y su característico antifaz en la cara. Una monada como mascota mientras es una cría. Pero, cuando alcanza la madurez -al año de vida-, se convierte en un depredador muy agresivo. Una fiera que puede rozar el metro de longitud y los 16 kilos de peso.

Por este motivo, llegado el momento, las familias deciden desprenderse de ellos. La colonia de mapaches del Parque Regional del Sureste se formó, según consideran los técnicos de la Comunidad, por la suelta de un par de ejemplares. Todo comenzó, creen, hace un par de años. Buscando el rastro de las nutrias aparecieron las primeras huellas que hicieron sospechar a los expertos. «No nos lo terminábamos de creer», apunta Adolfo Bello, director del parque.

Después de las pertinentes pruebas, los técnicos no dudaron en confirmar la presencia de este animal en la región. Madrid se convertía así en la única comunidad española con mapaches en libertad. Valencia y Barcelona también han detectado algún ejemplar suelto, pero nunca una manada, y de forma tan prolongada, como la del Parque Regional del Sureste.

Los técnicos de Medio Ambiente se dieron cuenta del problema al que se iban a tener que enfrentar. Y es que los mapaches son animales muy fieros, depredadores y, lo peor, omnívoros. Es decir: se lo comen todo. Eso significa que su dieta está compuesta por la gran mayoría de las especies animales de esta reserva madrileña.

En los excrementos hallados en el parque se han detectado restos de cangrejo de río, garzas, galápagos europeos y otro tipo de aves. Los técnicos aseguran que también puede comer nutrias, zorros, ginetas, visones, patos y avetorrillos.

Muchas de sus víctimas pertenecen al Catálogo de Especies Protegidas de la Comunidad de Madrid. Por eso, desde que confirmaron la presencia del mapache, el mensaje fue muy claro: hay que exterminarlo. Adolfo Bello no puede ser más claro. «El objetivo es erradicarlos porque hacen mucho daño», asegura.

En el mes de julio los técnicos comenzaron a cazarlos. En dos meses atraparon quince ejemplares, que en la actualidad se encuentran en el Centro de Recuperación de Especies de Buitrago. Para su captura se necesitan unas jaulas especiales, donde la puerta tiene un cierre más duro. Y es que los mapaches tienen una capacidad prensil enorme. Sus garras delanteras son auténticas manos con cinco dedos. «Son capaces de abrir puertas, ventanas y hasta cerrojos; por eso necesitamos unas jaulas con cierres resistentes».

El cebo que utilizan son huevos de gallina y mantequilla de cacahuete.

El éxito de la primera fase de caza ha llevado a la Consejería de Medio Ambiente a iniciar esta semana la segunda fase. De momento se han colocado ya doce jaulas, pero se pretende llegar hasta diecisiete. «Siempre y cuando -apunta Francisco García, asesor técnico regional en este proyecto- no nos las roben, porque ya nos ha ocurrido». Esta campaña se extenderá hasta febrero. El objetivo es cazar el mayor número posible de ejemplares para que el mapache, de hábitos nocturnos y sin ningún predador que le amenace, no termine convirtiéndose en el amo del Parque del Sureste.

Fuente: ABC.es